jueves, 10 de julio de 2014

Carlos Gardel

Te busca y te nombra

Nota publicada en Montevideo Portal, el 19 de julio de 2012

Gardel canta ´Volver´ en el film ´El día que me quieras´

“A Gardel le faltaba hormona masculina, por eso tenía esa voz tan particular, mezcla de niño y adulto”, asegura el matemático Eduardo Cuitiño. En diálogo con Montevideo Portal, relató cómo investigó la vida del "zorzal criollo" desde un enfoque científico, obteniendo datos que confirman su origen uruguayo.

Eduardo Cuitiño es docente de Matemática y Estadística en la Facultad de Ingeniería de la Universidad e imparte cursos de Probabilidad y Estadística Aplicada para la Licenciatura en Biotecnología de la ORT.

Además de todo ello, se define como un gran aficionado a los enigmas. "Me encantan los acertijos, siempre busco misterios y trato de investigarlos de una manera personal, buscando la explicación que me parezca más lógica", dice.

Recientemente, Cuitiño decidió pasar por el tamiz de la matemática aplicada un caso que ha hecho correr ríos de tinta en ambas márgenes del Plata: el origen de Carlos Gardel.

En diálogo con Montevideo Portal, Cuitiño explicó cómo una mirada científica sobre los hechos y documentos que esgrimen uruguayos y argentinos, puede arrojar nueva luz y determinar "con un margen de error de uno en millones" la verdadera filiación del legendario artista.

Tiene su ciencia

"Lo primero que hice fue estudiar las hipótesis actuales acerca de Gardel" cuya historia "siempre me pareció un tema muy interesante, y lo encaré desde el punto de vista matemático".

Cuitiño recuerda que las dos grandes hipótesis biográficas acerca del nacimiento del músico, difieren en fechas y lugares. Mientras los argentinos afirman que nació en Toulouse, Francia, en 1890, desde Uruguay se sostiene que vino al mundo en Tambores, Tacuarembó, entre 1883 y 1885. En su teoría, Cuitiño toma la fecha argentina y el lugar uruguayo.

"Por lo que estuve analizando, desde la perspectiva matemática y a partir de fotos, estadísticas vitales y especialmente la estatura, todas las teorías manejadas actualmente, tal como están planteadas resultan inconsistentes", afirma el joven cientista.

Para Cuitiño, el diferendo gardeliano padece un problema común a las grandes disputas históricas: "no se escuchan unos a otros, y la verdad está en el medio"

El matemático comienza su explicación diciendo que "los argentinos tienen razón" cuando señalan como prueba un parte policial de 1904, redactado en una comisaría de Florencio Varela, Buenos Aires, donde se señala que tras su breve arresto, Gardel fue recogido por un mayor de edad responsable, ya que él no tenía aún dieciocho años. "Por eso las fechas de nacimiento manejadas por los uruguayistas no cuadran", dice.

Pesca de altura

Considerando que el dato de la edad era fundamental, el investigador comenzó "a buscar fotografías y datos estadísticos y analizarlos y cotejarlos con calma. Lo que hice fue observar el percentil de altura de Gardel". Para ilustrar este concepto, ejemplifica: "Cuando íbamos a la escuela nos ordenaban por estatura, y por lo general todos ocupábamos siempre el mismo lugar en la foto de grupo al pasar los años. Si tenías una estatura intermedia, ibas a estar siempre más o menos en la mitad de la línea. Salvo en casos excepcionales, la estatura se va manteniendo", señala

"Gardel siempre fue un percentil 15, que es una estatura bastante baja. Ese dato lo corroboré con una foto que él se tomó en 1933 en la casa de Gabriel Terra", entonces gobernante del Uruguay. En dicha foto, el zorzal criollo aparece de pie junto a la chimenea de una estufa. "La casa aún existe y también la chimenea, yo pedí autorización para visitarla y tomé nota de la estatura de Gardel con esa referencia, y daba 1.70. Gardel usaba zapatones con plataforma, que incrementaban su estatura unos centímetros. Por eso, se puede establecer que la altura de Gardel adulto era 1.67. Eso da precisamente un percentil quince de altura, que es el mismo que tenía de niño. Además, hay una famosa foto escolar que nadie duda que sea de Gardel, donde se lo ve con un grupo de niños. Si se compara a los que están en la misma línea, él solo supera en estatura a uno de los diez chicos que lo acompañan."

En opinión de Cuitiño, un punto fundamental "es que si Gardel hubiera nacido en Francia, en la fecha que dicen los biógrafos argentinos, y tuviera la estatura que dice el parte policial de Florencio Varela, a esa edad sería un percentil 75, lo que resulta estadísticamente casi imposible, es un cambio demasiado brusco, porque el percentil es una invariable biológica", y si bien "es posible que uno se mueva un poco de percentil a lo largo de toda una vida, a partir de los 6 años es casi invariable". En cualquier caso, y más allá de los consabidos "estirones" de la adolescencia "donde a veces se produce un cambio grande de estatura, pasar de un percentil 15 a un 75 es demasiado. En números es un disparate, tendría que haber crecido repentinamente 20 centímetros y estadísticamente, las probabilidades de que eso ocurra son de uno en un millón".

A partir de esa constatación "y volviendo para atrás en la gráfica y adecuando el percentil a lo que a mí me parecía, las estadísticas vitales me daban que Gardel debía tener 17 años en 1904, por lo tanto habría nacido en 1887."

Esa fecha coincidiría con la proporcionada en más de una ocasión por el propio artista "Gardel en vida firmó nueve documentos, entre cédulas, pasaportes, comprobantes de compras de tierras, etc., y siempre escribió lo mismo: nacido en Uruguay en el año 1887". Así las cosas "la teoría que dice que Gardel nació en Uruguay esta mal planteada en cuanto a la fecha, y las estadísticas coinciden con lo que siempre escribió Gardel en sus documentos".

El silencio de Tacuarembó

Establecer fehacientemente la fecha de nacimiento en 1887, le llevó a indagar porqué en nuestro país siempre se había señalado 1883/84 como años en los que podría haber venido al mundo. "Tiene que haber pasado algo en esos años". En esa fase la pesquisa "hice un análisis genético. Como docente, conozco problemas familiares vinculados a la genética y tal como esta planteada la teoría uruguayista, hay una llave que falla y yo sé cuál es, hay una sorpresa, que cambia todo. Hay un cuadro genético que calza perfectamente" al origen tacuaremboense de Gardel, sostiene Cuitiño.

En ese sentido, la genética convalidaría la hipótesis incestuosa que manejan algunos historiadores uruguayos, quienes afirman que el Coronel Escayola, jefe de policía local en aquel entonces, habría embarazado a una hija suya no reconocida, y que la misma la habría concebido con su propia suegra. Otros no llegan a rizar tanto el rizo y afirman que la presunta madre biológica de Gardel, María Leila Oliva, sería cuñada de Escayola. "Gardel tenía un severo problema hormonal y eso se explica en una situación de incesto" apunta el investigador.

Además, la escandalosa historia del incesto de Escayola, habría contribuido a que los vecinos de Tambores procuraran cubrir el episodio, vergonzante para la comunidad.

"Este esquema, si se lo piensa con calma y se aplican principios científicos, genéticos, permite explicar muchas cosas. Hay una falla genética que se transmitió", y si bien durante la niñez de Gardel esta anomalía habría pasado inadvertida, en la adolescencia se hizo notoria. "Le faltaba hormona masculina. Por eso tenía esa voz tan particular, mezcla de niño con adulto. Las cuerdas vocales se le congelaron en el tiempo, por eso cada vez canta mejor, por eso su cara siempre tan juvenil. Es una especie de Farinelli, de castrato. Por eso engordó tanto, tenía el mismo problema de gordura que tienen los eunucos", refiere.

Por ello, Cuitiño insiste en que la genética y la matemática convalidan la tesis tacuaremboense, salvo en la fecha. Por el contrario, "la tesis de la madre francesa no puede explicar jamás todos estos detalles".

Sobre héroes y tumbas

Para demostrar definitivamente lo aseverado por Cuitiño "bastaría con analizar el ADN de los restos" familiares de Gardel, sepultos en el panteón de los Escayola, en Tacuarembó. "Con esos restos, se puede probar todo el esquema hormonal que planteo", aunque insiste en que la posibilidad de error de su teoría es casi nulo. "Conozco ciertos esquemas de probabilidades que me permiten calcular también la de equivocarme, y en este caso es una en millones, es muy difícil que esté equivocado", aunque admite que con el análisis de los restos desvelaría definitivamente el misterio.

Sobre la posibilidad de analizar los restos del propio artista, advierte que "es muy difícil conseguir un ADN de Gardel en el cementerio porteño de Chacarita, ya se ha intentado sin éxito, porque la situación legal es muy compleja, hay un esquema de cosa juzgada difícil de romper".

Por ello insiste en que "sería mucho más fácil recurrir a los de Tacuarembó", porque además de las trabas jurídicas argentinas "me quedan dudas de si se puede obtener ADN de los restos de Gardel, porque desgraciadamente murió en circunstancias horribles, quemado, y eso arruina todas la partes blandas". La única manera de obtener ADN del zorzal criollo "sería a partir de algún diente que hubiera sobrevivido, pero en la autopsia que le hicieron se vio que en realidad no tenía muchas piezas dentales, lo cual también encaja con el esquema que yo propongo, donde se señala una tendencia a la osteoporosis".

"Gardel, tenía una sonrisa maravillosa, pero lo que la gente no sabe es que en verdad era un porcelanato, casi no tenía dientes". Por ello, aún en caso de lograr acceder a los restos conservados en Buenos Aires, si no se conservaran dientes no se podría obtener el ADN.

"Si uno va a Tacuarembó y prueba el esquema hormonal del que hablo, se estaría obteniendo una prueba relevante", No considerarlo así sería admitir "demasiadas coincidencias en la vida de Gardel. Es un tema de probabilidad".

Cuitiño conoce la obra de los historiadores que defienden una y otra postura. En particular, está en contacto "con una especialista argentina en el tema, Martina Iñiguez, quien considera plausible mi planteo" aunque continúa afirmando que Gardel nació, como muy tarde, en 1884.


Rivales y hermanos

Pese a hallarse involuntariamente metido en un "contencioso" internacional, Cuitiño entiende que las tesis acerca del origen de Gardel "son mal llamadas argentinistas y uruguayistas, porque no se trata de un partido de fútbol". A su entender, si Gardel hubiera podido elegir su lugar de nacimiento "hubiera nacido en la isla Martín García. Lo que él quería era vender discos en los dos lados del Río de la Plata. Era muy marquetinero, y sabiendo que tenía un pasado complicado, construyó un mito, un problema de matemáticas. Porque saber en qué año nació Gardel no es más que un gran problema de matemáticas. "Por ello, entiende que a la hora de abordar el problema, "lo primero a lo que se debería haber hecho es recurrir a la matemática" y no sólo en ese caso. "En general, para resolver controversias, lo mejor es trasladar todo a la matemática", a los diferentes análisis que pueden realizarse desde esa ciencia.

Para el investigador, ha existido un desencuentro histórico entre historiadores, jueces y científicos. "El tema es que acá no se aprende a enseñar matemáticas, hay una falta de educación matemática que es generalizada. La gente que opta por una carrera de abogacía, que termina siendo juez o fiscal, no sabe matemáticas. Los historiadores tampoco saben, y no se puede hacer una carrera obviando una parte fundamental de la ciencia. Si los abogados, jueces e historiadores manejaran las matemáticas, se podría llegar a la verdad por vías insospechadas". Por todo ello "hay una falta de lugar de las matemáticas en la historia, y en la Justicia, y eso es olvidar que en realidad la matemática nació precisamente para resolver misterios", concluye.

Cuitiño se encuentra a punto de publicar un libro donde expone con mayor detalle su teoría acerca del origen de Gardel. "Apasionado de los misterios", dice tener en carpeta investigaciones similares acerca de otros personajes históricos, cuyos resultados han sido sorprendentes.



Avance del libro "Gardel, el muerto que habla"




Las matemáticas entran en la disputa por el origen del inmortal Carlos Gardel
Nota de EFE del 1 de junio de 2013

Las probabilidades y las matemáticas son los últimos ingredientes en incorporarse a la vieja disputa entre Uruguay y Argentina por el origen del cantante de tangos Carlos Gardel, gracias a un curioso libro del profesor uruguayo Eduardo Cuitiño, titulado “Gardel: el muerto que habla”.



En la obra, presentada esta semana en Montevideo, este profesor de 38 años que imparte Probabilidad y Estadística en la Universidad ORT de Montevideo, argumenta que el autor de “Volver” o “El día que me quieras” nació en Uruguay a partir de la “lógica probabilística”, según explicó hoy en una entrevista con Efe.

Analizando los rasgos físicos de Gardel y comparando imágenes, defiende hechos como que el artista fue fruto del incesto entre su abuelo-padre, el coronel Carlos Escayola, y la supuesta hija de este, Maria Leila.

Esta no es una teoría nueva: el presidente de la Fundación Carlos Gardel de Tacuarembó (Uruguay), Heber Moreira, explicó hace unos años a Efe que Gardel podría ser fruto de ese incesto.

Cuitiño también realizó minuciosas comparaciones caligráficas con diversos documentos y escritos de Gardel y llegó a la conclusión de que su testamento, en el que afirmaba ser francés, fue en realidad falsificado.

“El tamaño y la forma de las letras no concuerda; además, la firma de Gardel es de trazado continuo, y la firma del supuesto testamento no”, manifestó.

A lo largo de 200 páginas Cuitiño repasa los principales hechos de la vida del intérprete, compara decenas de fotografías, documentos oficiales, cartas y escritos, en un esfuerzo de más de dos años de trabajo.

Gracias a la “infalibilidad matemática”, el profesor apuesta por la llamada “teoría uruguayista”, que señala el origen del intérprete en Tacuarembó, a unos 390 kilómetros al norte de Montevideo, y se opone rotundamente a la teoría “francesista”, que lo sitúa en Toulouse (Francia) y es defendida por Argentina.

Una de las técnicas clave para concluir el origen y fecha de nacimiento de Gardel fue el uso de la campana de Gauss, una fórmula matemática de distribución de errores.

Cuitiño analizó con esta fórmula diversas fotos del cantante de pequeño con una niña, cuya identidad defiende como la de Francisca Franchini, hija de Rosa C. Franchini, quien se había hecho cargo de la educación del cantante durante varios años.

Fijándose especialmente en las diferencias que ambos niños presentaban entre sus respectivos antebrazos y distintas partes del cuerpo, mediante cálculos y proporciones, el autor estima que el futuro cantante tenía “7 años y ella 11″.

“Teniendo en cuenta la fecha en la que se realizó la fotografía (1894) medí la diferencia entre porcentajes de uno y otro y me quedaron varias campanas, y de ahí calculé varias probabilidades. La opción más probable era que Gardel tuviera 7 años y, por tanto, había nacido en 1887, hijo de Carlos Escayola y Maria Lelia Oliva”, especuló.

También el profesor pide, al final del libro, a las autoridades uruguayas que autoricen realizar una prueba de ADN a los restos mortales de Escayola y Oliva, enterrados en Tacuarembó, con lo que se podría demostrar definitivamente la validez de su tesis.

Según la misma, en la Casa Museo de Gardel de Buenos Aires, “hay evidencias de pelos en cepillos y ropas del cantor”, y de ahí “se puede obtener el ADN mitocondrial” del mítico artista para compararlo con el de sus supuestos padres.

El autor dice que su intención no es enfrentarse con Argentina y habla de una teoría “rioplatencista” frente a la “francesista”.

“Gardel fue rioplatense: nació en Uruguay, pero se nacionalizó argentino. Le cantó a Buenos Aires, ciudad que amaba, y también a Uruguay”, destacó.

“Lamentablemente, los corazones del Río de la Plata están divididos; existe un Muro de Berlín en este río, un muro mental que separa a los uruguayos y argentinos”, agregó.

Una división que parece inmortal, como el propio Gardel, cuya inconfundible voz se apagó para siempre en un inesperado accidente aéreo en Medellín (Colombia), en 1935. EFE



Nota realizada en el Canal 4 con motivo de la presentación del primer documento legal de Gardel


Tesis de matemático confirma que Gardel nació en Uruguay en 1887

Aniversario de la muerte del "Mago". Una combinación de gráficas estadísticas, estudios genéticos y análisis de fotografías aportan nueva luz sobre un viejo misterio. La estatura del cantante es clave

JOSÉ LUIS AGUIAR

Una chimenea en la casa de Gabriel Terra, una gráfica de evolución de la estatura humana, la morfología de una oreja, las leyes de Mendel y una foto escolar, entre varios documentos conocidos, son las claves que permiten al autor de esta tesis descifrar un enigma histórico.

¿Qué edad tenía Gardel cuando fue arrestado en Argentina en 1904? ¿Cuál era la estatura real del Zorzal Criollo? ¿Qué características genéticas pueden rastrearse en su voz, en su tendencia natural a engordar y en el hecho de que fuera lampiño?

Estas y otras interrogantes se plantea, y las responde, el docente uruguayo Eduardo Cuitiño -profesor de Estadística en la Facultad de Ingeniería de la ORT- en un ensayo que elaboró con la pasión de un investigador aficionado y el rigor de un matemático, desmenuzando los datos más controvertidos de la biografía del cantante.

Cuitiño llega a la conclusión irrefutable de que Gardel era uruguayo y nació en 1887.

También arriesga otras conjeturas más audaces, rebatiendo algunos dogmas de la "tesis uruguayista" que postula a un Gardel nacido en 1882 o en 1884. "Definitivamente, Gardel nació en Tacuarembó, el 19 de marzo de 1887 (no el 11 de diciembre) y su verdadero nombre era Julio José Escayola Oliva", asegura.

Cuitiño parte de la base de que las dos premisas hasta ahora aceptadas -la de Charles Romuald Gardes, nacido en Toulouse en 1890, y la de Carlos Gardel, nacido en Tacuarembó, en 1882 o 1884- tienen respaldo documental y testimonial. Pero "ambas son inconsistentes", afirma. "Si queremos formalizar una tesis seria y coherente, hay que ir directo a la esencia del problema. La tesis "uruguayista", así como está formulada, es inconsistente desde el punto de vista histórico; sin embargo, la matemática puede hacer una corrección contundente, transformándola en una tesis científica".

"Un documento (un pasaporte o un testamento manuscrito) pueden falsificarse; un hombre puede mentir sobre su verdadera edad, pero nadie puede rebatir la estadística ni las leyes de la genética".

A partir de eso, el autor del ensayo expone uno de los pasajes biográficos más reverenciados por los partidarios de la "tesis francesa" del origen de Gardel (esto es, que nació en Toulouse, en 1890): su arresto en Argentina, en 1904, cuando era menor de edad.

Gardel fue apresado en Florencio Varela (así lo demuestran sus huellas digitales registradas). Se identificó como "Carlos Gardes" y declaró tener 14 años. Si hubiese nacido en 1884, como afirman algunos defensores de la tesis uruguayista, tendría entonces 20 o 21 años. No podía quedar detenido (como quedó certificado) por escapar de su casa, y haber recuperado su libertad por intersección de un mayor de edad.

En esa detención se le midió su estatura: 1,60.


Cuestión de Altura

 "Este es un detalle clave", afirma Cuitiño. "Hay estadísticas vitales que son invariables. De acuerdo con esa estatura, solo caben dos posibilidades: el detenido (Charles Romuald Gardes, nacido en 1890) tenía 14 años, o (Gardel, nacido en 1887) tenía 17".

"Si el chico hubiera nacido en 1890 -como Charles Romuald Gardes- su estatura correspondería a un percentil 75 (ver gráficos). Ese percentil no varía, estadísticamente, a lo largo de la vida de un individuo. Un chico que a los 14 años mide 1,60, alcanza una estatura de 1,77 en su edad adulta. Gardel nunca llegó a ella".

"En cambio, una persona de 1,60, nacida en 1887 (con 17 años en 1904) medirá en la edad adulta entre 1,66 y 1,70", lo cual se corresponde con un percentil 15 (en el que se situó a lo largo de su vida).

Si el detenido, como afirma la tesis "francesista" era Charles Romuald Gardes, en la edad adulta estaría entre los "altos" (1,77). En cambio, estaría entre los "bajos" si hubiera nacido en 1887, como el propio cantante afirmaba.

Voluminosos documentos gráficos muestran a Gardel, en su infancia y en su edad adulta, rodeado de personas. En todos ellos, Gardel aparece con estatura más baja que la mayoría de quienes lo rodean. Incluso en una foto escolar, que nadie refuta como auténtica, se aprecia que el cantante está en el percentil más bajo de altura entre los alumnos de su fila (foto derecha, arriba).

El autor de la tesis reparó en otra foto histórica en la que aparece Gardel en la residencia del presidente Gabriel Terra, junto a una chimenea. Esa chimenea aún se conserva.

"Yo fui a medir la altura de Gardel con relación a la chimenea: medía 1,70".

Documentos

Cuitiño, en su tesis, no se limita solo al episodio del arresto de Gardel en 1904. Avanza más allá y analiza una foto anterior del Gardel infante junto a otra niña (cuya copia se conserva en el museo de la Casa de Gardel en Buenos Aires), y mediante estudios antropométricos (con los que no pretendemos abrumar al lector) calcula el año y el mes en que se tomó esa foto: 1894, cuando el cantante tenía 7 años.

Pasa a escudriñar, a continuación, una larga lista de documentos y testimonios que hacen referencia al año de nacimiento de Gardel.

Incluyendo la detención en Florencio Varela de 1904, y el testamento manuscrito que se presentó después de su muerte, Cuitiño cuenta 11 documentos y testimonios que datan el presunto nacimiento de Gardel en 1890, en Francia. En otros 17 documentos (incluyendo su cédula de identidad, sus sucesivos pasaportes, el certificado de buena conducta, el registro de ciudadanía legal en Argentina, el acta notarial de la compra de un terreno en Carrasco, entre otros) consta su fecha de nacimiento el 11 de diciembre de 1887, en Tacuarembó, Uruguay. (Según la tesis "francesista", todos esos documentos parten de una declaración falsa de Gardel).

Cuitiño también incluye 6 testimonios y publicaciones de prensa donde se fecha su nacimiento en 1884. (También son falaces, de acuerdo con la tesis "francesista").

Graficando los datos de esa tabla de fechas y utilizan- do un modelo matemático de distribución de probabili- dad, habitual en la estadística, Cuitiño revela el valor más fidedigno para la fecha de nacimiento del cantante: 14 de marzo de 1887.


Familias

"Yo asumo la tradición oral de Tacuarembó que sostiene que Gardel era hijo del coronel Carlos Escayola; Gardel mismo se identificaba como `hijo de Carlos y María` (María Lelia Oliva), pero sostengo en mi tesis que nació el 19 de marzo (festividad de San José), y de ahí su verdadero nombre: Julio José Escayola Oliva. Con el nombre de José Oliva fue inscripto en la escuela del barrio Sur (foto de la izquierda). ¿Por qué José? En las familias tradicionales era usual bautizar a los hijos con el nombre del santoral católico en segundo lugar, y un nombre escogido por los padres (Julio) en primer término", explica Cuitiño, cuya parte final de la tesis se centra en el estudio genealógico de las familias Escayola y Oliva.

Afirma que la voz atrayente y peculiar del cantante, su tendencia natural al sobrepeso y la constatación de que era lampiño, como se aprecia en una foto playera, son evidencias de un defecto genético acusado en Gardel. "Era un homocigote recesivo", una característica que se aprecia con más fuerza en las uniones o reproducción entre individuos de ascendencia común.

Cuitiño estudia la geometría de la oreja de Gardel y María Lelia Oliva, "absolutamente similares" (la forma de la oreja es única, aun entre personas con lazos de consanguinidad).

El autor finaliza su tesis con una conclusión desconcertante: "Hay un secreto increíble atrás de la tradición oral de Tacuarembó, que involucra a las familias Escayola y Oliva".

Él lo revela en las últimas páginas, pero la prudencia aconseja no revelar aquí esa parte de la historia.

Perfil del autor del ensayo

Eduardo Cuitiño (Montevideo, 1974) es licenciado en Matemática por la Facultad de Ciencias.

Trabaja como docente de Matemática y Estadística en la Facultad de Ingeniería de la Universidad ORT y es encargado del curso de Probabilidad y Estadística Aplicada para la Licenciatura en Biotecnología de ORT. De ahí su especialización en los problemas de genética.

"En esta investigación", admite, "no me corresponde un mérito absoluto. Me apoyo en documentación y pesquisas que, mucho antes que yo, reseñaron gente como Erasmo Silva, Nelson Bayardo, Eduardo Payssé y Martina Iñíguez, entre otros".

Otro trabajo científico sobre Gardel, divulgado el 24 de junio de 2002 en El País y titulado La ciencia avalando la historia, es un estudio antropológico forense realizado por el uruguayo Horacio Solla, miembro del American College of Forensic Examiners.

La cifra

17

documentos oficiales, entre ellos la cédula, sucesivos pasaportes y un acta notarial de 1933 consignan que era uruguayo.

El País Digital


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